Foto del grupo en Concordia

Foto del grupo en Concordia

El  glaciar del Baltoro se ha mostrado esquivo, celoso de su intimidad , ocultándonos en todo momento las joyas que atesora. Desde que pisamos este gran río de hielo nada más salir de Paiju, las nubes nos han ido acompañando, cual guardianes Baltís, obsequiándonos de vez en cuando con algún que otro chaparrón.

Sé que están ahí, ya las he visto en varias ocasiones, pero ahora, permanecen ocultas tras girones de niebla que trepan por sus infinitas paredes de roca como si de enredaderas se tratase. Las Catedrales del Baltoro siguen ahí, ¡claro que sí! Pero su aspecto actual es sobrecogedor. Pico Paiju, Uli Biaho, Torre de Trango…este universo vertical, paraíso de los escaladores de grandes paredes, es uno de los atractivos del Baltoro.

La noche pasada en Urducas, la hacemos bajo la lluvia, a pesar de encontrarse a 4000m de altitud, pero el amanecer, nos obsequia con un espectáculo sobrecogedor: las Catedrales del Baltoro tapizadas de blanco. Si no fuera porque sé que alguna de estas paredes sobrepasa los 2000m desnivel sobre el glaciar, diría que lo que tenemos en frente es una preciosa maqueta, obra de algún arquitecto esquizofrénico.

Vamos muy justos de tiempo en esta expedición así que, hacemos 2 dobles jornadas maratonianas para llegar al C.B. de los Gasherbrun. La 1ª nos lleva hasta Concordia a 4600m de altitud. Abro la puerta de la tienda y lo aparece delante de mis ojos es una visión que cuesta creer: de un solo golpe de vista, 2 Ochomiles se descubren en toda su inmensidad…el K-2 y el Broad Peak.

El K-2 (Chogori) fiel a su bien ganada fama de inaccesible, se oculta tras un impenetrable manto de nubes. Concentro mi atención pues, en el Broad Peak. Distingo el glaciar superior de la pared, por donde, hace ya 10 años, le metí 3 intentos consecutivos a cima, y por poco dejo mis pies en el empeño…¡Qué frío pasé en esa expedición!. Parece como si el K-2 se hubiera puesto celoso y, en un alarde de superioridad, me descubre su cima. Ésta queda desproporcionadamente alta respecto de su base, con las nubes ocultando toda su zona intermedia. Parece como si no formase parte del mismo conjunto, como si estuviera colgando del cielo.

Abandonamos Concordia volviendo la vista una y otra vez a este lugar mágico, confluencia de multitud de glaciares y lugar de nacimiento del gran Baltoro.

Ascendemos ahora por el glaciar superior del Baltoro, buscando ese pico lejano al que alguien, muy acertadamente llamó: Hidden Peak (Pico Oculto)

El glaciar describe una gran curva de 90º bajo enormes barreras de Sheraks que se precipitan desde la misma cima del Baltoro Khangri.

Patxi saliendo de Concordia

Patxi saliendo de Concordia.

 

Hoy, unido el esfuerzo de otra doble jornada a los rigores de la altitud (ya estamos a más de 5000m) nos ha dejado con más ganas de refugiarnos en el saco de pluma que en días pasados.

Hace 14 años que estuve aquí mismo, bajo las paredes de hielo del Gasherbrum I. Entonces él no era el objetivo. Sí que lo era su hermano menor: el G II, montaña que supuso mi primer Ochomil. Espero que ahora, 14 años después, se acuerde mí y sepa cuáles son mis intenciones.

Quiero pisar esa cumbre, para eso he venido hasta aquí pero, también quiero que sepa que, eso puntito brillante, a más de 3000m de desnivel de donde ahora me encuentro, es solo la cima de una montaña…nada más.

 

Oscar y Patxi delante del Mitre Peak

Luojing y Patxi delante del K-2

Luojing y Patxi delante del K-2

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