Disfrutando de la hospitalidad y el cariño de la gente, sobre todo de los niños

Disfrutando de la hospitalidad y el cariño de la gente, sobre todo de los niños

Alcanzados los 4.600 metros de altura, la lluvia fortísima que cala hasta los huesos no ha logrado desanimar al grupo. El tiempo es malo y a esta altura, la lluvia y la nieve se han convertido en compañeros diarios, aunque el sol engañe luciendo a primera hora de la mañana.

 

En Ramse, la aldea a las puertas del glaciar que es necesario atravesar para llegar al Campo Base, el tiempo se ha detenido y con él la expedición, que ha estado parada dos días por problemas logísticos. El trecking había sido tan duro que, de los 70 porteadores que llevábamos con nosotros desde Taplejung, 55 se dieron la vuelta al llegar al glaciar. Así que el paso por éste será más lento de lo previsto, obligándonos a ir y volver de un punto a otro hasta lograr transportar todo el material, al menos el imprescindible, de un lado a otro con tan sólo 15 porteadores. Hoy haremos uno de esos traslados hasta la mitad del glaciar, donde dormiremos esta noche. 

 

A pesar de estas dificultades, mis compañeros y yo nos encontramos muy bien. El ambiente en el grupo es muy bueno y el paisaje atravesado hasta el momento, de una belleza incomparable. En dos días, ahora sí, esperamos pisar el Campo Base. 

 

(Esta información ha sido facilitada por el propio Patxi Goñi a través de una llamada telefónica a la Oficina de Pamplona 2016, realizada ayer, 20 de abril, a las 12.45 hora española).

Anuncios